Zorrilla crea el personaje romántico más universal y sitúa su acción en Sevilla. Dos siglos después la ciudad sigue dando a conocer las fechorías de este mujeriego que consiguió salvar su alma gracias a la intervención divina de Doña Inés, su última víctima y amor al mismo tiempo. Un elenco de nueve actores y actrices profesionales, caracterizados cuidadosamente, resucitan cada año las escenas de la obra romántica. Durante noventa minutos, el público visitará la taberna de Buttarelli (Hostería del Laurel), el convento de Doña Inés o el panteón familiar donde se desarrolla la parte sobrenatural propia del romanticismo.